Cuando empecé con el blog, no tenía ni idea de lo que se trataba en realidad. Yo creía que era un espacio para exponer o expresar tus ideas (materializadas o no), y punto. Pero al minuto pude ver que se trata de algo más, de una comunidad con una cantidad (y una calidad!) increíble de personas que además de esto, acogen y acompañan a otr@s bloggers.
Y descubrí que una manera de hacer aún más acogedor este mundo, que en principio puede parecer frío y lejano como es la bloggoesfera, es la concesión de premios que entre compis, como el Liebster para blogs con poquitos seguidores y el premio al blog amigo.